Galpones de chapa: qué chapa elegir para el techo y los laterales

Galpón revestido en chapa galvanizada ondulada entre árboles con musgo

La chapa cubre el techo de la mayoría de los galpones y, muchas veces, también los laterales. Elegirla bien define cuánto dura la cubierta, cuánto calor entra y cuánto mantenimiento vas a tener. Estas son las decisiones que conviene tomar con información antes de pedir presupuesto.

Perfil: ondulada o trapezoidal

La chapa ondulada, también llamada sinusoidal o acanalada, tiene ondas suaves y es la clásica de galpones de campo y tinglados. La trapezoidal tiene nervios rectos y más altos, que la hacen más rígida: permite apoyar las correas más separadas y escurre mejor en techos con poca pendiente.

En los laterales se usan las dos. Lo importante es no mezclar perfiles en un mismo paño, porque los solapes no encajan y por ahí entra el agua.

Si vas a reparar un galpón existente, el perfil ya está elegido: las chapas nuevas tienen que coincidir con las viejas para que el solape funcione. Por eso, antes de comprar, conviene llevar una medida de la onda o del nervio, o una foto con una cinta métrica apoyada.

Recubrimiento: galvanizada, aluminio y zinc o prepintada

  • Galvanizada. Chapa de acero con una capa de zinc. Es la más común.
  • Con recubrimiento de aluminio y zinc. Resiste mejor la corrosión en la mayoría de los ambientes.
  • Prepintada. Sobre una base galvanizada o de aluminio y zinc lleva pintura de fábrica, que suma color y otra capa de protección.

En ambientes agresivos, como galpones con animales, fertilizantes o vapores de un proceso industrial, el recubrimiento pesa más en la elección que en un depósito seco.

Espesor

El espesor de la chapa muchas veces se indica por calibre: cuanto más alto el número, más fina la chapa. Una chapa más gruesa resiste mejor los golpes, el granizo y el paso de alguien durante el mantenimiento, y admite correas más separadas.

El espesor se define con el cálculo y el uso. Conviene compararlo entre presupuestos, porque dos chapas iguales a la vista pueden tener espesores distintos.

Aislación

Un techo de chapa sin aislación calienta mucho en verano y en invierno puede gotear por condensación. Hay tres caminos comunes: una membrana con aluminio debajo de la chapa, lana de vidrio con barrera de vapor, o paneles que traen la aislación entre dos chapas. Cuál conviene depende de qué guardás y de si trabaja gente adentro. La diferencia entre gotera y condensación la explicamos en filtraciones en techo de chapa.

Fijaciones y accesorios

Una buena chapa mal fijada filtra igual. Hay que usar tornillos con arandela de sellado, colocados donde corresponde según el perfil y sin sobreapretar, respetar los solapes según la pendiente y completar cumbreras, babetas y cierres. Las canaletas y las bajadas tienen que alcanzar para el agua que recibe el techo.

Largo de las chapas y solapes

En el techo, lo ideal es que cada chapa vaya de la cumbrera a la canaleta en una sola pieza. Cada solape transversal es un punto más por donde puede entrar el agua. Cuando el largo no se puede cubrir con una chapa, por transporte o por manejo en obra, el solape se hace largo y con sellador, según la pendiente.

En los laterales, los solapes verticales se orientan para que el viento dominante no empuje el agua hacia adentro.

Mantenimiento de la chapa

Una cubierta de chapa dura más con poco: limpiar las canaletas, sacar las hojas y la tierra que se juntan en los solapes, revisar los tornillos después de las tormentas y retocar los rayones de la chapa prepintada antes de que aparezca óxido. Una revisión al año, antes del invierno, alcanza para encontrar los problemas cuando todavía son chicos.

Luz natural y ventilación

Algunas chapas se pueden reemplazar por placas translúcidas del mismo perfil para que entre luz natural. En galpones cerrados, un aireador en la cumbrera o en los laterales ayuda a sacar el calor y la humedad.

Cómo elegir

Empezá por el uso y el ambiente: qué vas a guardar, si trabaja gente adentro, si hay humedad o productos corrosivos. Con eso se eligen el perfil, el recubrimiento, el espesor y la aislación, y recién ahí tiene sentido comparar precios.

En nuestros galpones llave en mano lo definimos con vos en el proyecto. Si tu techo ya tiene problemas, mirá mantenimiento y reparación. Para consultarnos, escribinos desde contacto.

¿Tenés una obra en mente? Escribinos por WhatsApp o pedí tu presupuesto desde la página de contacto.